(Fotos: Yökoris)

La mente detrás de uno de los mejores proyectos de baloncesto del mundo

En Finlandia se encuentra uno de los proyectos más importantes de basket de todo el planeta, Yökoris. El proyecto es uno de los más grandes y populares del país y se caracteriza por ser completamente social, alejándose de los reflectores y la persecución por ser una superestrella del baloncesto.

El proyecto, dirigido por Olsi Marko, un entrenador albano de 41 años que migró a Finlandia hace más de una década, permite a los jóvenes, sin importar sus habilidades, aprender sobre los beneficios del deporte, desarrollar sus habilidades sociales e incluso, trabajar jugando al basket.

Olsi Marko ha comandado este proyecto por más de 10 años.

En una actividad de Yökoris es común ver bocinas con música y jóvenes organizando los partidos con personas de diferentes edades, religiones y nacionalidades. En los últimos años, se han sumado las seleccionadas nacionales de baloncesto de Finlandia a participar regularmente en las actividades.

Platicamos con Marko para conocer más sobre este proyecto que ha cambiado la vida de muchas personas en el país nórdico:

¿Cómo empezó tu relación con el baloncesto?

Cambié de jugar fútbol a baloncesto cuando tenía 14 años, luego estudié en la Universidad de los Deportes para ser coach de baloncesto. Luego me moví a Finlandia y el baloncesto fue la forma más fácil de conocer personas.

¿Cómo inició tu relación con Yökoris?

Yo no sabía que era Yökoris, yo estaba trabajando como mesero en Hotel Arthur en Helsinki y luego me preguntaron si quería ser el coordinador de proyectos. Fue muy espontáneo, no sabía nada sobre el proyecto. Empecé hace 10 años.

¿Cómo describirías Yökoris?

Yökoris es un proyecto social que mezcla baloncesto y otros deportes para que exista empleo juvenil. Yökoris recibe fondos del gobierno y el punto principal es ofrecer a los jóvenes un lugar para reunirse. Basamos el proyecto en tres palabras: comunidad, soporte y actividades.

¿Cómo nació la idea de Yökoris?

La idea no es nuestra, proviene de los Estados Unidos. Allá es normal que los jóvenes tomen bocinas, vayan a a una cancha de baloncesto y hagan trabajo juvenil. Luego Alemania tomó la idea de este trabajo social y de hecho, nosotros lo tomamos de Alemania aunque la idea principal proviene de los Estados Unidos.

¿Cuánto ayudan sus actividades a la comunidad?

Ayudan mucho, durante el año tenemos aproximadamente 26 mil participantes y organizamos 700 eventos, así que los números muestran que ayuda mucho con cosas pequeñas.

No hacemos superestrellas de baloncesto, no les damos la oportunidad de ser los mejores jugadores de Finlandia, pero los números muestran que las personas pueden tener un lugar para reunirse, para hacer sus hobbies; tienen un lugar para ser vistos y escuchados. Cada persona puede ser sí misma en nuestras actividades.

De 10 años para acá, ¿cómo describirías el proceso de crecimiento del proyecto?

Ha crecido mucho, cuando inicié teníamos 2 mil visitas al año y ahora tenemos 26 mil visitas en nuestros eventos. Ofrecemos trabajo a 60 jóvenes cada verano. Así que es mucho más grande el impacto. Ahora, los jóvenes quieren ser parte del equipo, somos un proyecto más visible y más querido que antes.

También le ofrecemos a los jóvenes una formación para que hagan carreras fuera del deporte. Muchos empiezan a trabajar con nosotros o por medio de nosotros.

¿Cuál ha sido la experiencia más impactante que has vivido dentro del proyecto?

Hay muchas, he conocido a mucha gente y escuchado muchas historias. Empezamos una campaña hace unos años en el que la gente comparte sus historias y son muy conmovedoras.

Hay muchas historias, no recuerdo todas, pero por ejemplo recuerdo que un par de chicos llegaron una vez a nuestras actividades, llegaron un poco borrachos y les dije que jugaran con nosotros. Empezamos a jugar juntos y ellos perdieron contra nosotros de muy mala manera, en parte porque estaban borrachos.

Ellos se acababan de mudar a Helsinki, así que no tenían amigos. Me dijeron que llegarían al día siguiente sin tomar alcohol y desde ese día, llegaron a las actividades e hicieron nuevos amigos. Incluso, uno de ellos empezó a trabajar con nosotros como DJ.

¿Cómo crees que el baloncesto y el deporte pueden cambiar al mundo?

El deporte puede cambiar de gran forma al mundo. El deporte te enseña respeto, te enseña a ser un líder, te enseña en situaciones de victoria o derrota, el deporte te enseña a ser una buena persona más que cualquier otra cosa. Cambiamos al mundo poco a poco.

¿Qué significa el baloncesto para ti?

Es un estilo de vida. A veces cuando le hablo a los jóvenes cosas sobre la vida, las comparo con el baloncesto. El baloncesto es un juego inteligente, es un deporte en el que desarrollas tu mente al igual que tu cuerpo y al mismo tiempo, desarrollas tus habilidades sociales porque es un deporte de equipo.

¿Crees que un proyecto así puede funcionar en América Central?

Puede funcionar muy bien. Ustedes tienen mucha suerte con el clima, tienen el mejor clima del mundo. Puedes tener eventos de Yökoris durante todo el año. Nosotros solo lo podemos hacer 10 semanas al aire libre y batallamos por encontrar canchas y espacios. Es un proyecto con muy bajo costo, solo necesitas gente motivada y que quiera ayudar a los demás. Puedes hacerlo con voluntarios y con un presupuesto muy bajo. Lo que necesitas es a las personas correctas con la actitud correcta.

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